
La sequía por falta de lluvias que desde hace cinco meses afecta con rudeza la provincia provoca un descenso considerable de la producción lechera y de carne vacuna, lo que afecta a más de 300 ganaderos de la zona oeste.
Los productores cárnicos y lecheros han solicitado del Gobierno acudir en su auxilio porque el ganado comienza a perder kilos y a enfermarse: “no tenemos alimentos para sostenerlo e incluso las fuentes acuíferas se han secado por los estragos de la sequía”.
Dijeron que las Asociaciones de Ganaderos del municipio representan a las comunidades de Gualete, Estero Hondo, Luperón, entre otras, gestionan una visita del director Nacional de Ganadería, Erick Rivero, para que conozca la magnitud de la situación, que es de preocupación colectiva.
El vicepresidente de los ganaderos de Villa Isabela, Salomón Zapata, dijo que en los últimos días ha llovido de forma esporádica pero no han sido suficientes para llenar los embalses de 50 lagunas artificiales, lo que impide que “las reses de producción lechera y de carne puedan saciar su sed en estos momentos de calamidades por la sequía”.
Pidió al sector oficial la adquisición de pacas de yerba y alimentos lecheros, entre otras facilidades para paliar la crisis que afecta a la ganadería.
Dijo además que la Dirección General de Ganadería debe crear una ruta de inseminación manejada por técnicos para que mejore la ganadería de la comunidad.
Zapata lamentó que por la agresión de desaprensivos contra la naturaleza, los ríos que les suplen de agua (Gualete, Los Toros, Unijica y Gualetico) están secos y depredados. Llamó a las autoridades a intervenir.




