
La decisión fue adoptada durante una reunión de emergencia celebrada de forma virtual, convocada para responder a la iniciativa impulsada por la FIFA.
“La UEFA y sus asociaciones nacionales no participarán en competiciones de la FIFA”, afirmó el organismo rector del fútbol europeo.
En un comunicado, la UEFA rechazó de manera contundente la posibilidad de abrir la propiedad comercial del Mundial a inversionistas externos.
“La venta de algunas cosas es sencillamente inaceptable. La Copa Mundial de la FIFA pertenece al fútbol. Siempre será así. Y mientras Europa tenga voz, nunca estará en venta”, sostuvo.
El plan de Infantino
La propuesta, revelada esta semana, contempla separar las operaciones comerciales de la FIFA en una empresa valorada en 20,000 millones de dólares, de la cual un 20 % quedaría en manos de inversionistas privados.
De acuerdo con la iniciativa, cada una de las 211 federaciones afiliadas recibiría 20 millones de dólares, siempre que aprueben el acuerdo antes de mediados de septiembre.
Según la información divulgada, el principal inversionista sería una firma de inversión con sede en Nueva York fundada por Joshua Kushner.
UEFA cuestiona la comercialización del Mundial
La UEFA advirtió que permitir la entrada de inversionistas privados transformaría de manera permanente la naturaleza del fútbol internacional.
“Esto no es solo un profundo fracaso de liderazgo, sino una abdicación del deber de la FIFA como custodio del fútbol mundial”, expresó el organismo.
Además, señaló que, una vez que inversionistas externos adquieran participación en las competiciones de la FIFA, el retorno económico pasará a convertirse en una obligación permanente.
“En el momento en que inversores externos adquieren participaciones de propiedad en competiciones de la FIFA, el fútbol cambia para siempre. El retorno comercial se convierte en una obligación permanente. Las expectativas de los inversores pasan a ser una presión diaria”, indicó.
Infantino defiende la propuesta
Por su parte, Infantino aseguró que la operación permitiría acelerar la financiación del desarrollo del fútbol en todo el mundo, especialmente en aquellas federaciones que dependen de los programas económicos de la FIFA.
Durante la reunión extraordinaria de la UEFA, dirigentes de unas 40 federaciones nacionales expresaron su malestar al considerar que la FIFA dispone de reservas multimillonarias que podrían utilizarse para fortalecer esos programas sin necesidad de incorporar capital privado.
La próxima competición organizada por la FIFA será el Mundial Femenino Sub-20, que comenzará el 5 de septiembre en Polonia, torneo que podría verse afectado si el conflicto entre ambos organismos se intensifica.




