
SANTO DOMINGO.– El bachatero Luis Miguel del Amargue cuestionó cómo funciona el endeudamiento de los gobiernos en RD, al comparar los préstamos que toma una persona en un banco con los compromisos financieros que asume el Estado y preguntarse por qué, a su entender, la deuda pública continúa aumentando pese a los pagos que realizan.
En un video publicado a través de sus redes mientras se encuentra en Barcelona, España, el intérprete explicó que cuando una persona toma un préstamo, recibe un monto determinado, establece una cuota mensual y, con el paso del tiempo, termina de pagar el capital más los intereses correspondientes.
A partir de esa comparación, planteó su inquietud sobre los préstamos contratados por los gobiernos y puso como ejemplo un financiamiento de US$300 millones, preguntándose por qué no se informa de manera sencilla cuánto de ese monto ha sido pagado y cuánto queda pendiente.
“Yo no veo que nunca dicen: ‘de esos 300 hemos pagado 100, nada más debemos 200’. Cada año que pasa se está debiendo más dinero. ¿Y entonces, cómo es la vuelta?”, cuestionó el artista.
Del Amargue también preguntó cómo es posible que, mientras una persona debe saldar un préstamo antes de quedar liberada de esa obligación, el Estado pueda contratar nuevos financiamientos mientras mantiene compromisos anteriores.
“¿Y encima te prestan 1,000 millones y vuelven y te prestan 1,000 más encima de esos 1,000? ¿Cuál es ese negocio? Yo no entiendo, necesito que alguien me lo explique”, expresó.
La reflexión del bachatero no se centró en un gobierno específico, sino que la extendió a las distintas administraciones que han recurrido al endeudamiento público, planteando que debería explicarse con mayor claridad cómo se amortizan esos compromisos y por qué el saldo de la deuda puede aumentar aun cuando el Estado realiza pagos.
Para reforzar su planteamiento, Del Amargue volvió al ejemplo de una persona que toma RD$10 millones prestados y que, después de cumplir con las cuotas establecidas, termina de saldar la obligación. A partir de ahí, cuestionó la diferencia entre ese proceso y el comportamiento que observa en las finanzas públicas.
“Yo hace rato que le estoy dando mente a la vaina y pensando”, dijo al introducir la comparación, antes de pedir a quienes conozcan sobre el tema que le expliquen cómo funciona el mecanismo.
La inquietud del artista gira alrededor de una diferencia fundamental entre las finanzas personales y las públicas: los gobiernos pueden pagar parte del capital de una deuda y, al mismo tiempo, contratar nuevos préstamos para financiar gastos, inversiones o refinanciar obligaciones anteriores, por lo que el saldo total puede aumentar aunque existan pagos realizados.
Precisamente, esa dinámica es la que llevó a Del Amargue a insistir en su pregunta: “¿Cómo es ese negocio?”, una interrogante que, más que señalar a una administración determinada, coloca sobre la mesa su inquietud sobre el manejo y crecimiento de la deuda pública dominicana.




