
El ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, explicó las razones técnicas y financieras que determinan la fijación de los precios de los combustibles en el mercado interno, un mecanismo que mantiene tarifas elevadas o con incrementos, a pesar de las caídas puntuales registradas en las cotizaciones internacionales del petróleo.
Durante su participación en Telematutino 11, el funcionario indicó que la evolución de los precios locales no responde de manera directa ni inmediata al valor del barril de crudo de referencia en los mercados globales.
Factores como el costo específico de los productos refinados —en particular el diésel—, los compromisos derivados de los subsidios estatales y la necesidad de amortiguar las fluctuaciones abruptas inciden directamente en la estructura de costos que maneja el Estado.
Díaz señaló que la presión sobre las finanzas públicas derivada de la contención de precios ha llevado a estimar que el costo del subsidio a los combustibles podría alcanzar los 50,000 millones de pesos si persisten las tensiones geopolíticas y los desajustes en la oferta internacional.
Esta situación «obliga» a las autoridades a ponderar la sostenibilidad del gasto fiscal frente al objetivo de proteger el poder adquisitivo de los consumidores y evitar un traspaso directo de la volatilidad externa a la economía nacional.




