
El opositor Partido de la Liberación Dominicana (PLD), que hace 73 meses era la fuerza política más determinante del país, se encuentra sumergido en una irreversible lucha por su sobreviviencia, mientras intenta evitar una nueva división interna.
A solo 20 días para el montaje de la consulta ciudadana, que definiría el perfil de su candidato presidencial para las elecciones de 2028, dos sus principales aspirantes, Abel Martínez y Francisco Javier García han criticado la integridad del proceso y la falta de neutralidad en la Comisión Organizadora de la Consulta (Conap).
La situación del partido morado se torna más compleja por la dificultad de proyectar a un líder que simbolice el interés general de la nación, debido a que su presidente y expresidente de la República Danilo Medina está impedido por la Constitución para volver aspirar a la jefatura del Estado.
Los peledeístas se acostumbraron en su más de medio siglo de existencias a tres grandes guías mesiánicos. El profesor Juan Bosch, quien desde la fundación en 1973 fue el candidato presidencial indiscutible en las elecciones de 1978, 1982, 1986, 1990 y 1994, sin lograr conducirlo por el camino de la victoria.
Luego le sucedieron Leonel Fernández, que logró los primeros tres triunfos electorales iniciando la época de oro del PLD en las elecciones de 1996, 2004 y 2008. Al exmandatario le siguió Medina, quien pese a ser derrotado en las elecciones del 2000 y en las internas de 2007, cristalizó los triunfos en los comicios de 2012 y 2016.
La ruptura catastrófica de 2019
La ruptura catastrófica que acompaña al partido morado como un fantasma siniestro, se produjo en las primarias internas de octubre del 2019, luego que el presidente Medina, en medio de la lucha por la candidatura y sin posibilidades de otra reelección, se inclinara por Gonzalo Castillo para enfrentar al expresidente Fernández en ese proceso.
Castillo, un empresario carente de luces políticas, finalmente derrotó a Fernández en medio de un estupor nacional. La Junta Central Electoral, que supervisó las votaciones, avaló los resultados: Fernández, 884,630 votos (47.29%); Gonzalo, 911,923 votos (48.29%).
Fue entonces y solo entonces, que Fernández decidió no aceptar los resultados, denunció fraude ante el país, y luego se marchó del PLD para fundar Fuerza del Pueblo y presentar, aunque sin éxito, su candidatura presidencial en las elecciones de 2020 y 2024.
A partir de esos acontecimientos, el PLD cada vez más se ha ido alejando del poder.
Veamos su trayectoria reciente: En las elecciones de 2016, las últimas en que triunfó con la reelección de Medina, obtuvo un astronómico 66.3 por ciento, al recibir 2,847,438 votos.
No obstante, en los comicios de 2020, con Gonzalo como candidato, comenzó su descenso en el favor de los votantes, situándose en segundo lugar. Registró un 37.41% de los sufragios, o lo que es lo mismo, un 28.9% menos que en 2016. Además, redujo 1,310,397 votos, ya que solo fue favorecido con 1,537,041 sufragios.
La Consulta Ciudadana de 2022
Esta situación empujó a la dirección del PLD a adelantar la selección de candidato presidencial. En efecto, la organización convocó a una consulta ciudadana el 16 de octubre de 2022, para medir el nivel de simpatía y definir el aspirante que encabezaría la boleta para las elecciones de 2024.
En ese proceso participaron el expresidente de la Cámara de Diputados y exalcalde de Santiago, Abel Martínez, Francisco Domínguez Brito, la exvicepresidenta Margarita Cedeño, Maritza Hernández, Luis de León y Karen Ricardo. Martínez derrotó ampliamente a los demás aspirantes.
Sin embargo, la debacle siguió profundizándose en el PLD para las elecciones de 2024, cuando su candidato Abel Martínez fue derrotado al obtener una pírrica votación de 453,468 votos, un 10.39%, y cayendo a un lejano tercer lugar en la tabla de posiciones. Esto provocó una agudización de las luchas internas y Martínez puso la tapa al pomo al sugerir que detrás de esos resultados se anidaba la traición.
El 27 de mayo de ese año, Danilo Medina, presidente del PLD, y Charlie Mariotti, secretario general, adelantaron que no se repostularían a esas posiciones en el adelantado Congreso Nacional del PLD convocado para junio, en un proceso de reinvención que incluía una nueva composición del Comité Central y sus líderes, en un esfuerzo de hacer lo que fuera para renovarse. Luego Medina sería ratificado, no así Mariotti.
Vuelven a aflorar contradicciones internas
Ahora vuelven a precipitarse las elecciones presidenciales, legislativas y municipales. El PLD insiste en replicar la fórmula de la Consulta Ciudadana, donde se pretende medir el nivel de simpatía de los aspirantes presidenciales. No obstante, las contradicciones internas han aflorado con evidente preocupación.
Desde el principio, el aspirante, el excandidato presidencial Abel Martínez, se negó a participar en ese proceso y, en cambio, mantiene al margen un activo programa de actividades políticas y encuentros con militantes del PLD denominados “Un café con Abel”.
Otro aspirante presidencial del PLD que ha recorrido prácticamente todo el país promoviendo su proyecto es Francisco Javier García, quien también ha denunciado irregularidades en el proceso de la consulta y puesto en duda la imparcialidad de la comisión organizadora.
A los aspirante se sumó el también excandidato presidencial Gonzalo Castillo, y de inmediato se produjo un avispero al recordarse procesos pasados. Mientras tanto, a la dirección del partido no le ha quedado otra alternativa que mantener su esperanza en la madurez de los participantes y mulplicar sus llamados para que se garantice la unidad interna del PLD.
Este lunes comienza la cuenta regresiva con la realización de la ya aplazada asamblea de la dirección nacional del partido morado y la estrella amarilla para definir el padrón de consulta, instructivo general para el montaje de la consulta y su cronograma final, en un momento en que la Junta Central Electoral se ha desligado completamente de la actividad, negando inclusive sus equipos electrónicos.



