
El Gobierno contempla elevar el gasto del sistema educativo en general a RD$392,803.1 millones en 2027, incluyendo de manera conjunta “la agregación institucional del Ministerio de Educación (Minerd) y Educación Superior (Mescyt), monto que representa el 4.1% del producto interno bruto (PIB).
La mayor asignación de fondos presupuestarios sigue estando en educación, abarcando la educación superior, la formación técnico-profesional y primera infancia, incluyendo recursos en el Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología, la Universidad Autónoma de Santo Domingo, Instituto Nacional de Formación Técnico Profesional (Infotep) y el Instituto Nacional Integral de la Primera Infancia (Inaipi).
Con este gasto, el Gobierno busca enfocarse en la calidad de los aprendizajes y competencias efectivas, fortalecer la formación docente, consolidar la educación inicial y primaria, elevar la pertinencia de la educación secundaria y técnico-profesional, y estrechar la relación entre educación superior, ciencia, tecnología y necesidades productivas, según las motivaciones del proyecto de ley enviado al Congreso vía la Cámara de Diputados el pasado miércoles.
“El compromiso presupuestario con la educación se mantiene en el marco del 4% del PIB y se articula con el Plan Decenal de Educación Horizonte 2034, conforme a lo anunciado por el Poder Ejecutivo”, indica.
En cuanto a salud, fueron asignados RD$198,727.0 millones al Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social, de los cuales RD$105,773.1 millones irán a la Dirección Central del Servicio Nacional de Salud, a fin de reforzar el primer nivel de atención, la prevención, la red hospitalaria, la atención a emergencias y la capacidad de respuesta ante enfermedades crónicas y otras condiciones asociadas al perfil epidemiológico de la población.
A protección social se asignan unos RD$317,340.6 millones. Al Instituto Nacional de Formación Técnico Profesional (Infotep) se le asignan RD$8,770.3 millones.
Sector energético
Energía y combustible tienen asignado RD$124,762.5 millones, debido al peso de las transferencias y operaciones vinculadas al sistema eléctrico, además de las inversiones y políticas sectoriales.




