
SANTO DOMINGO.– Los fondos de pensiones están comenzando a tener un impacto que va más allá del ahorro para el retiro: más de RD$3,500 millones han sido destinados al financiamiento de proyectos residenciales que contemplan la construcción de más de 13,000 viviendas, abriendo nuevas alternativas para que los afiliados puedan acceder a una casa propia.
De ese total, más de 1,800 viviendas ya están terminadas y en proceso de entrega, mientras otros proyectos continúan en desarrollo en el Distrito Nacional, Los Alcarrizos, Santo Domingo Norte, Santo Domingo Este, Santiago e Higüey.
El modelo fue presentado durante la Expo Mercado de Valores 2026, donde se explicó cómo los recursos administrados a través del sistema de pensiones pueden canalizarse hacia inversiones de largo plazo vinculadas al desarrollo inmobiliario.
La lógica parte de una coincidencia entre el horizonte de los fondos de pensiones y las necesidades del sector vivienda: mientras el ahorro previsional requiere inversiones de largo plazo, la construcción y el financiamiento de proyectos residenciales también demandan capital con plazos extendidos.
A través de los fondos de inversión, las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) participan en el financiamiento de proyectos inmobiliarios, convirtiendo parte de esos recursos en capital para nuevas viviendas.
La iniciativa también busca responder a una demanda habitacional que continúa siendo uno de los principales retos para las familias dominicanas. Durante la presentación se recordó que más de 500,000 personas han solicitado apoyo de programas gubernamentales para adquirir una vivienda, de acuerdo con datos citados por el presidente Luis Abinader.
Del ahorro para el retiro al financiamiento de viviendas
Uno de los mecanismos presentados durante la Expo Mercado de Valores es el Fondo de Impacto Social I, administrado por AFI Pioneer, que incorpora la acreditación inmobiliaria viBIENda y cuenta con financiamiento de Banfondesa.
A partir de un acuerdo entre ambas entidades, los afiliados podrán acceder al financiamiento de viviendas de proyectos que cuenten con el aval viBIENda, con una tasa fija durante un período de hasta 25 años, según lo expuesto durante la actividad.
La propuesta busca conectar tres elementos: los recursos de inversión disponibles en el mercado de valores, el desarrollo de proyectos habitacionales y el acceso de las familias a financiamiento hipotecario de largo plazo.
De esta manera, el mercado de capitales se convierte en una vía para canalizar recursos hacia proyectos inmobiliarios y, al mismo tiempo, generar instrumentos que permitan a bancos y asociaciones de ahorros y préstamos ampliar las posibilidades de financiamiento hipotecario.
Viviendas con criterios de impacto social
El modelo viBIENda, impulsado por Pioneer, plantea que los proyectos residenciales no deben concentrarse únicamente en la construcción de unidades habitacionales, sino incorporar criterios relacionados con calidad de vida, sostenibilidad, entorno, acompañamiento y construcción de comunidad.
La apuesta es que las inversiones inmobiliarias financiadas mediante estos mecanismos generen un impacto que trascienda la entrega de una vivienda y se mantenga en el tiempo tanto en términos económicos como sociales.
La participación de los fondos de pensiones en este tipo de proyectos responde precisamente a su naturaleza de inversión de largo plazo. El capital previsional puede permanecer invertido durante períodos extensos, mientras los desarrolladores necesitan recursos para construir y los compradores requieren plazos amplios para pagar sus viviendas.
El reto, en ese sentido, es que el crecimiento del sistema de pensiones y del mercado de valores pueda traducirse en oportunidades concretas para los trabajadores, no solo en recursos acumulados para el momento de su retiro.

