
Organizaciones de defensa de la prensa denunciaron ayer las agresiones sufridas por al menos cinco fotoperiodistas, entre ellos un colaborador de EFE, durante los funerales de varias de las víctimas de la masacre perpetrada por bandas armadas a las afueras de la capital haitiana hace casi dos semanas y que provocó la muerte de al menos 47 personas.
El colectivo haitiano de periodistas, fotógrafos y cineastas Kolektif 2 Dimansyon (K2D) definió lo ocurrido durante los funerales realizados los pasados 30 de agosto y 2 de septiembre como «un mal precedente».
«No hay excusa posible. Ninguna excusa para que periodistas que ejercen su profesión sufran agresiones por parte de la población, incluso si ha sido víctima de una masacre», declaró Pierre Michel Jean, cineasta y director ejecutivo del colectivo haitiano.
A la condena también se sumó la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), que señaló que «la violencia y la intimidación contra quienes informan constituyen una grave amenaza a la libertad de prensa». Por ello, la SIP instó a las autoridades haitianas «a brindar garantías para que los periodistas puedan ejercer su labor de manera libre y segura», de acuerdo con declaraciones enviadas a EFE.
Insultos y golpes
Uno de los fotoperiodistas agredidos, Jonet St Élois, colaborador de EFE, relató que el pasado miércoles 2 de este mes un grupo de personas les exigió abandonar el cementerio y posteriormente los persiguió, insultó y golpeó.
Según el testimonio de St Élois, los agresores también lanzaron piedras y retuvieron durante unos minutos a un fotógrafo de la agencia estadounidense Associated Press (AP).
St Élois explicó que los periodistas habían sido objeto también de amenazas e intimidaciones verbales durante otros funerales celebrados el domingo anterior en Kenscoff, donde ocurrió la masacre atribuida a las pandillas que causó 47 víctimas mortales, veintidós de ellas dentro del recinto de una iglesia, además de rehenes. «Fue uno de los peores momentos de mi vida porque no tenía ningún control sobre la situación», relató a EFE el fotoperiodista.




