
La venta de cigarros artesanales de alta calidad hacen del tabaco uno de los rubros agropecuarios de mayor relevancia para la República Dominicana: tanto el tabaco como sus productos derivados han generado divisas de hasta 960.4 millones de dólares entre enero y julio de este año, 22.0 % más que los 787.1 millones alcanzados en el mismo período del año pasado, según los datos de la Dirección General de Aduanas (DGA).
A pesar de este desempeño, el sector sigue trayendo más materia prima de la que exporta actualmente. Entre 2021 y 2025, las importaciones de tabaco en rama promediaron 412.6 millones de dólares, el doble que las exportaciones de ese rubro en igual período, que promediaron los 198.9 millones de dólares.
Solo en lo que va de este año se ha visto una tendencia positiva de la exportación que supera las importaciones, con 285.1 millones de dólares vendidos a otros países en tabaco en rama, 37.7 millones de dólares por encima que los 247.4 millones que ya se han importado hasta julio de este año.
¿Por qué el país aún debe importar tabaco, si cuenta con una producción anual que supera los 300,000 quintales, y está posicionado como uno de los principales destinos en el mundo que exporta cigarros de alta calidad?
El director ejecutivo del Instituto del Tabaco de la República Dominicana (Intabaco), Iván Hernández, explicó que esto se debe a que el sector tabacalero destaca más en la producción de tripa (el interior del cigarro) pero aún depende de la compra de capote y capa de otros países, las hojas con las que se da la terminación al producto final.
- «Por temas climáticos y de suelo, países como Ecuador o Estados Unidos, por ejemplo, que producen (en una determinada) época del año, que tiene estaciones y un clima diferente, produce una mejor calidad, y es más fácil. No es que aquí no se produce, pero cuesta mucho más», precisó.
Y es que, de las 135,884 tareas que el país tenía sembradas de tabaco para la cosecha tabacalera 2025-2026, solo 4,361 están destinadas a la siembra de capa.
Esto está destinado al cultivo de cinco variedades diferentes usadas en la tripa y capote, predominando el havanensis (89,205 tareas) y el andullo (13,934 tareas).
Pero esto no significa que no exista tabaco cien por ciento dominicano. Hernández recordó que el Opus X Cigar, de la tabacalera Arturo Fuente, obtuvo reconocimiento como uno de los productos de mayor calidad a nivel internacional.
De igual manera, destacó la calidad del tabaco que se está produciendo en San Juan, donde recientemente opera una zona franca que ha generado más de 300 empleos «que no existían» por el auge del producto en esa zona.
El Intabaco también desarrolla cigarros hechos con materia prima enteramente dominicana desde sus campos experimentales para eventos de promoción y difusión del producto.
Exigencia de mercado
Hernández indicó que, desde el año 2019, las exportaciones del sector han crecido en un 60 % desde 2019, un crecimiento al que el sector ha intentado «caerle atrás» asegurando una buena calidad del producto final, razón por la cual las importaciones también han incrementado, pero solo un 30 % en los últimos seis años.
«En sí, el cigarro es una mezcla de diferentes tabacos. El que compra ese tabaco de primera calidad exige, porque así lo paga, que tenga una capa de Connecticut (Estados Unidos). Yo no puedo hacer una capa de Connecticut en Villa González; tiene que ser una capa de Connecticut«, observó.
Indicó que también hay cigarros que se ofertan con mezclas de orígenes tan variados como Camerún, en África, y recordó que Estados Unidos se ha posicionado como el principal mercado que consume el cigarro dominicano, seguido de naciones como
Recordó, además, que Estados Unidos se ha posicionado como el principal mercado consumidor del cigarro dominicano. Otros mercados relevantes son China, Alemania, Puerto Rico, Honduras y Nicaragua, según los datos de Aduanas.
Ventaja competitiva
El director del Intabaco destacó que la República Dominicana es el «único país del mundo» que reconoce al tabaco y al cigarro como patrimonio cultural, lo que le da al país una ventaja competitiva que incentiva a que productores de otros países (como Nicaragua o Ecuador) vengan a la República Dominicana a sembrar a nivel local y a contratar a agricultores dominicanos especializados en este cultivo.
Sin embargo, los productores «no recibieron» al equipo técnico de la institución alegando que, en ese momento, estaban «muy ocupados» para recibirles.
El funcionario también explicó que la institución carece de solicitudes de asistencia técnica o apoyo por parte de este grupo denunciando esta situación antes. Sin embargo, reiteró que las puertas del Intabaco «están abiertas» para escuchar sus reclamo




