
El expresidente de la República, Hipólito Mejía evitó fijar una posición sobre los recientes cambios realizados en el Gobierno del presidente Luis Abinader y aseguró que no interviene para promover nombramientos de dirigentes o allegados en la administración pública.
Al ser abordado por periodistas sobre si todavía faltan cambios en el Gobierno y si está conforme con los movimientos realizados hasta el momento, Mejía consideró que las modificaciones pueden ser útiles, pero sostuvo que no le corresponde evaluar cuáles funcionarios deben permanecer o ser sustituidos.
“Son útiles los cambios, pero de que hay que analizar lo que esté bueno o esté malo, eso no es una función mía”, respondió.
Cuando se le preguntó si considera que todavía faltan más cambios, el exmandatario dijo que “debe haber”, aunque aclaró que desconoce cuáles serían. “La verdad es que yo no manejo ese tipo de cabildeo. Yo no quiero ser cabildero”, afirmó Mejía.
Los periodistas también le preguntaron si dirigentes se acercan a él para solicitarle que hable con el presidente Abinader con el objetivo de conseguir algún nombramiento.
Mejía respondió que no y, al recordar su experiencia cuando ocupó la Presidencia de la República, señaló que ese tipo de práctica ya no forma parte de su dinámica política. “Eso se acabó. Yo lo hice cuando yo era presidente… y lo descendía”, expresó.
Sobre Carolina Mejía y su liderazgo en el PRM
El expresidente también fue cuestionado sobre las versiones de que su influencia dentro del Partido Revolucionario Moderno (PRM) habría disminuido y sobre los sectores que sostienen que el camino de Carolina Mejía hacia una eventual candidatura presidencial para 2028 estaría siendo limitado.
“No, yo no creo”, respondió Mejía al ser preguntado si se siente como un “general sin tropas”. Ante la insistencia de los periodistas sobre si todavía conserva dirigentes dentro de su entorno político, mencionó a Juan Garrigó, actual secretario general del PRM.
“¡Oh, pero muchísimo!”, afirmó cuando le preguntaron si Garrigó continúa dentro de su “tropa”.
Mejía también reconoció que algunas personas vinculadas a su entorno han sido nombradas en el Gobierno, aunque restó importancia a que estas designaciones puedan interpretarse como espacios exclusivos de un determinado sector.
“Claro que sí. Que no hay propiedad de nadie, no hay exclusividad. Ese no es mi problema… Ese problema es de ellos”, sostuvo.
Las declaraciones del exmandatario se producen mientras los recientes movimientos en el Gobierno generan expectativas sobre posibles cambios adicionales y en momentos en que comienzan a tomar fuerza las conversaciones políticas de cara al proceso electoral de 2028.
Mejía, sin embargo, optó por mantenerse al margen de las especulaciones sobre futuras designaciones y evitó asumir el papel de intermediario para gestionar posiciones dentro del Gobierno.



