
En estos XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026, México mostró su poderío absoluto, escoltado por Colombia, Cuba y Venezuela.
Pero hubo una disciplina en la que República Dominicana fue la ganadora de forma convincente: el atletismo, en el cual obtuvo 14 medallas de oro, por encima de México, que ganó 10; Cuba, 10; Puerto Rico, cinco; Colombia, cuatro; Panamá, dos; y Venezuela, Guadalupe, Jamaica y Granada, una cada uno.
Es decir, que solo el atletismo de República Dominicana consiguió más medallas de oro, de forma individual, que 24 de los países que participaron en la justa deportiva regional. En atletismo, el país conquistó 14 medallas de oro, cinco de plata y cuatro de bronce, para un total de 23 preseas en los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026.
LOS CAMPEONES DOMINICANOS
Entre los ganadores de medallas de oro figuran Gabriel Moronta, en los 400 metros masculinos; Yeral Núñez, en los 400 metros con vallas masculinos; Ferdy Agramonte, en los 800 metros masculinos; Álvaro Abreu, en la media maratón masculina; Liranyi Alonso, quien ganó los 100 y 200 metros femeninos (en total sumó 4 medallas de oro); Marileidy Paulino, en los 400 metros femeninos; Marysabel Senyu, en salto de altura femenino, y Rosa Ramírez, en lanzamiento de peso femenino.
República Dominicana también obtuvo oro en los relevos masculinos 4×100, femeninos 4×100, mixtos 4×100, femeninos 4×400 y mixtos 4×400.
En el relevo femenino 4×100 metros, República Dominicana estuvo representada por Patricia Seno, Fiordaliza Cofil, Liranyi Alonso y Estrella de Aza.
En el relevo femenino 4×400 metros, el equipo dominicano estuvo integrado por Bianka Acosta, Anabel Medina, Milagros Durán y Estrella de Aza.
En el relevo mixto 4×400 metros participaron Erick Sánchez, Anabel Medina, Christopher Melenciano y Marileidy Paulino.
Mientras que en el relevo mixto 4×100 metros, la representación dominicana estuvo compuesta por Mayovanex de Óleo, Fiordaliza Cofil, José González y Liranyi Alonso.
Las medallas de plata fueron conquistadas por Alexander Ogando, en los 200 metros masculinos; Jorge Montes, en salto con pértiga masculino; Evelina Minaya, en salto de longitud femenino, y Yesi Tejeda, en heptatlón femenino. El país también consiguió plata en los relevos masculinos 4×400.
En cuanto a las medallas de bronce, subieron al podio Melbin Marcelino, en los 100 metros masculinos; Braison Guillermo, en salto triple masculino; Yesi Tejeda, en lanzamiento de jabalina femenino, y Ana José, en salto triple femenino.
EL DESAFÍO DESPUÉS DE LAS MEDALLAS
El atletismo dominicano demostró en Santo Domingo 2026 que República Dominicana posee capacidad para competir como potencia regional, pero el verdadero desafío consiste en convertir el éxito de una generación de atletas en un sistema permanente de producción de talento.
Y aunque no se mencione mucho, una medalla de oro no es solamente una victoria deportiva, es el resultado observable de una cadena de decisiones. Detrás de una medalla existen, o deben existir, una familia que apoya al atleta, una escuela o técnica deportiva, un entrenador de nivel superior, alimentación especial, infraestructura, ciencia del deporte, recursos en las etapas previas a los eventos y competencias, disciplina y la oportunidad de representar a su país.
Estos resultados deben motivar al Ministerio de Deportes y al Gobierno central a ubicar espacios profesionales en todo el país para construir pistas de atletismo, determinar qué atletas becar, dónde contratar más entrenadores para distribuirlos por todo el país, qué programas mantener, qué programas eliminar y dónde invertir en ciencia y tecnología para seguir creciendo, entre otros aspectos.
Esto plantea que no solo se asignen los recursos por tradición, sino también por evidencia y resultados.
TALENTO DEPORTIVO HACIA 2032
De ahí se pudiera desprender un Programa Nacional Talento 2032, que en su primera etapa se dedique a motivar a los niños y adolescentes con capacidades deportivas en las escuelas y colegios.
Los 14 oros conquistados en Santo Domingo 2026 pueden representar, más que un resultado histórico, una oportunidad para transformar la manera en que República Dominicana identifica, forma y desarrolla a sus futuros atletas.
El reto ahora es convertir las medallas en decisiones, las decisiones en inversión y la inversión en un sistema deportivo capaz de producir nuevas generaciones de campeones.
EL ORO QUE OBLIGA A MIRAR HACIA EL FUTURO
Los 14 oros conquistados por República Dominicana en el atletismo de Santo Domingo 2026 no representan únicamente un triunfo deportivo. Son la evidencia de que el país puede competir y dominar en una disciplina fundamental del deporte regional. Detrás de cada medalla hay atletas, familias, entrenadores, preparación, disciplina, alimentación, infraestructura y recursos que hicieron posible llegar al podio.
El desafío ahora es convertir este resultado excepcional en una política permanente de desarrollo deportivo. El éxito de esta generación debe servir para identificar nuevos talentos en escuelas y colegios, fortalecer la formación de entrenadores, ampliar las pistas de atletismo, impulsar las becas deportivas e incorporar ciencia y tecnología a la preparación de los atletas.
Los 14 oros no deben quedar como una fotografía de Santo Domingo 2026. Deben convertirse en el punto de partida de un sistema nacional capaz de descubrir, formar y proyectar a los campeones dominicanos de 2032 y más allá.




