
Cuando Diana Matos asumió la Secretaría General de las Juventudes Socialistas de Madrid, se convirtió en una de las voces jóvenes que busca representar a la comunidad migrante dentro de la política española. Para la joven dominicana, la participación política siempre ha sido la herramienta para transformar el entorno y defender los derechos de quienes, como su familia, comenzaron una nueva vida lejos de su país de origen.
Oriunda del municipio Vicente Noble, en Barahona, Matos llegó a España siendo niña mediante un proceso de reagrupación familiar. Aunque creció y desarrolló su carrera en ese país, considera que nunca ha perdido el vínculo con República Dominicana.

«Uno nunca deja de ser dominicano, por mucho que migre. Es un sentimiento que está ahí y te hace recordar tus orígenes«, expresó en entrevista con Listín Diario.
Su interés por la política comenzó a los 15 años, participando en movimientos juveniles para promover una mayor participación de los jóvenes en esa área social, especialmente de quienes provienen de familias migrantes.
A los 23 años se graduó de un doble grado en Derecho y en Relaciones Laborales y Recursos Humanos en la Universidad Complutense de Madrid, estudios que cursó gracias a becas y al esfuerzo académico que, según contó, le permitió abrir puertas pese a los prejuicios que ha enfrentado.

«A veces te subestiman por ser migrante y pueden pensar que no eres tan capaz como otros. Mucha gente ha tendido a infravalorar mis capacidades y he sentido la responsabilidad de demostrar que eso no es así; que ser migrante no significa que no pueda alcanzar las mismas metas que los demás», afirmó.
Durante su gestión, en la que permanecerá por los próximos cuatro años, Matos tendrá a su cargo la coordinación interna de las Juventudes Socialistas de Madrid, la relación con el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), así como la planificación de campañas y de las principales líneas de trabajo de la organización. Entre sus prioridades mencionó la igualdad, el feminismo, la lucha contra el racismo, el acceso a una vivienda digna, la educación y la defensa de los derechos laborales.
A su juicio, uno de los principales desafíos que enfrentan los jóvenes migrantes en España consiste en romper las barreras sociales y los estereotipos.
«No porque nuestros padres trabajen en la limpieza, en la construcción o en otros oficios significa que nosotros no podamos aspirar a más», sostuvo.
La joven también consideró que los discursos xenófobos representan otro reto para quienes llegan desde algunos países. “No podemos agachar la cabeza ni pensar que valemos menos», afirmó.


