
El consultor fiscal y tributario Joseph Abreu calificó la explicación ofrecida por la pastora Yesenia Then sobre el manejo de los recursos de su ministerio como un “relato no verificable”, al considerar que no constituye una rendición de cuentas y que carece de evidencias concretas que permitan comprobar las afirmaciones expuestas.
“La declaración dada no se puede considerar una rendición de cuentas, sino simplemente un relato del entendimiento de ella o una explicación dada por ella que no es verificable, porque no aporta ningún tipo de evidencia concreta”, afirmó. Aseguró que la documentación presentada por la líder religiosa no permite verificar el origen, la administración ni el destino de los recursos manejados por la organización.
Explicó que la certificación de la Dirección General de Impuestos Internos (DGII) mostrada por Yesenia Then fue emitida a través de la Oficina Virtual de la institución y que el documento más reciente tiene fecha del 27 de julio, un día antes de que la pastora difundiera el video en el que respondió a los cuestionamientos. Precisó que esa certificación únicamente acredita que el contribuyente presentó sus declaraciones tributarias y que, conforme a ellas, se encuentra al día con sus obligaciones fiscales, pero no certifica que la DGII haya revisado peso por peso cómo se manejó el dinero.
En ese sentido, indicó que la documentación exhibida por Then no responde interrogantes sobre cuánto dinero recibió el ministerio en donaciones, cómo fueron administrados esos recursos, cuánto se destinó a los proyectos anunciados, cuál fue el manejo de los fondos recaudados ni cómo se distribuyen los ingresos entre las distintas entidades vinculadas. “La DGII certifica que usted presentó sus declaraciones y, según ellas, está al día. No certifica que haya revisado peso por peso cómo se manejó el dinero. Esa diferencia es fundamental”, concluyó.
El especialista explicó que la certificación emitida por la Dirección General de Impuestos Internos (DGII), presentada por la líder religiosa, únicamente acredita que fueron depositadas las declaraciones tributarias exigidas por la ley, pero no certifica que estas sean correctas ni que reflejen de manera íntegra las operaciones de la organización.
“Una certificación de la DGII no necesariamente indica que las declaraciones se hayan hecho correctamente; simplemente indica que usted presentó una declaración que tenía que presentar, pero no que la presentó de manera completa”, señaló.
A juicio del consultor, un verdadero ejercicio de transparencia requiere que la información pueda ser comprobada por cualquier interesado. En ese sentido, recomendó que el ministerio publique estados financieros auditados por una firma reconocida, de manera que contadores, especialistas y otros usuarios puedan verificar si las operaciones corresponden razonablemente a la realidad financiera de la institución y cumplen con las normas internacionales de información financiera.
Abreu indicó que esa recomendación no solo aplica al ministerio encabezado por Yesenia Then, sino a cualquier organización sin fines de lucro que recaude fondos de terceros y quiera demostrar un manejo transparente de sus recursos.
Asimismo, insistió en que la palabra de una persona no sustituye la evidencia documental cuando se trata de rendir cuentas.
“El simple relato no basta. Tiene que acompañarse de un conjunto de evidencias que demuestren que lo que se está diciendo se puede verificar, y esa es la debilidad que visualicé en esa presentación”, concluyó.
Abreu señaló que la información presentada carece de elementos que puedan ser comprobados por terceros. “Hay que reconocerle su intención de transparencia y de entender que los cuestionamientos no necesariamente son ataques, sino que son positivos de cara a personas que manejan recursos de terceros y más en ministerios como este”, expresó.
La respuesta de Yesenia Then se produjo luego de una investigación de N Investiga, realizada por la periodista Nuria Piera, en la que se examina la estructura financiera y patrimonial del Ministerio Internacional Soplo de Vida y de las entidades vinculadas a la pastora y a su esposo, Joan Bonilla de Jesús.




