
La líder opositora venezolana María Corina Machado afirmó que no participa en las reuniones promovidas por la Administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, entre representantes de la oposición y el chavismo. No obstante, aseguró que no será un “obstáculo” para cualquier iniciativa que contribuya a la liberación de presos políticos, el regreso de los exiliados y la construcción de un calendario electoral que permita una transición democrática en Venezuela.
A través de un comunicado difundido en sus redes sociales, Machado señaló que corresponde a los impulsores de estas conversaciones explicar al país el alcance, los objetivos y la metodología del proceso. Indicó que su postura se basará en los resultados concretos que puedan alcanzarse y reiteró que considera indispensables la recuperación de las instituciones democráticas, la liberación de los presos políticos, garantías para todos los actores políticos y la celebración de elecciones presidenciales transparentes.
La dirigente rompió así el silencio que había mantenido desde que se anunció la iniciativa, tras el regreso a Venezuela de Dinorah Figuera, presidenta de la Asamblea Nacional elegida en 2015. Luego de su llegada al país, Figuera sostuvo una reunión con Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional de mayoría oficialista, y ambos informaron sobre una agenda orientada a la reinstitucionalización del Estado, que contempla la designación de un nuevo Consejo Nacional Electoral (CNE), la elección de magistrados y la preparación de nuevos comicios.
Con este pronunciamiento, Machado se distancia del proceso de diálogo impulsado por Washington. Días antes, Dinorah Figuera había afirmado que la líder opositora tendría un papel fundamental en esas conversaciones, mientras otros dirigentes, como Henrique Capriles Radonski, también habían planteado la necesidad de que participara en las negociaciones.
La estrategia de Estados Unidos ha devuelto protagonismo a la Asamblea Nacional de 2015, reconocida durante la primera administración de Trump, aunque ha generado cuestionamientos por el papel que desempeñará Machado en una eventual transición.
En su mensaje, firmado junto al dirigente Edmundo González, Machado también abordó la crisis provocada por los terremotos que afectaron recientemente a Venezuela. La opositora aseguró que la tragedia profundizó una situación marcada por años de deterioro institucional y sostuvo que el país necesita “un nuevo gobierno con autoridad moral y capacidad gerencial” para responder a la emergencia. Asimismo, reiteró su compromiso de regresar a Venezuela para acompañar a la población, aunque no precisó una fecha para su retorno.




