
La ministra de Interior y Policía, Faride Raful, reconoció las deficiencias operativas y la escasez de equipamiento adecuado en las calles, al admitir que no todos los agentes policiales disponen de las herramientas necesarias para desempeñar sus labores preventivas y disuasivas.
Durante su intervención, la funcionaria explicó que la dotación de dispositivos tecnológicos, armamento no letal y otros implementos de seguridad es un proceso gradual que todavía se encuentra en fase de adquisición para cubrir a la totalidad de la institución.
En esa línea, señaló que situaciones como los incidentes recientes evidencian las brechas existentes en el equipamiento de los cuerpos de patrullaje.
Asimismo, la titular de Interior y Policía indicó que la institución enfrenta desafíos estructurales acumulados durante décadas, por lo que el proceso de transformación institucional y cultural continúa en marcha para corregir las fallas operativas y mejorar la capacidad de respuesta frente a la criminalidad en el territorio nacional.




