
Una noticia de alivio para los dominicanos, tras implementarse una reducción en los precios de los combustibles durante esta semana, choca de frente con la “patana” del anunciado aumento de los pasajes en varias rutas importantes del país.
La Confederación Nacional de Organizaciones del Transporte (CNTT) afirmó que desde este lunes entraría en vigencia un incremento en las tarifas del transporte público en 47 empresas o rutas del país, con alzas que van desde RD$5 hasta RD$25 en las modalidades urbana, suburbana e interurbana.
La organización atribuye la medida al incremento de los costos operativos y a la falta de acceso de algunos choferes a los subsidios otorgados por el Gobierno.
Sin embargo, las organizaciones que integran el G-12 del transporte urbano, interurbano y turístico aseguraron que mantendrán congelado el precio del pasaje en todo el país, pese al aumento que, según afirman, han experimentado los combustibles y otros costos operacionales del sector de manera sostenida.
El grupo indicó que llegó a un acuerdo amigable con el Gobierno para evitar que el impacto de esos incrementos recaiga sobre los millones de dominicanos que utilizan diariamente el transporte público.
Aunque reconocieron que las operaciones del transporte se han encarecido por los aumentos en piezas, lubricantes, baterías y otros insumos indispensables para el funcionamiento de las unidades, aseguran que han podido asumir parte de esos costos gracias al apoyo recibido mediante el subsidio estatal a los combustibles y las tarjetas Bonogás.
TRANSPORTISTAS DEFIENDEN REAJUSTE DE TARIFAS
Por otro lado, los sectores que aplicarán los incrementos alegan que el reajuste acumulado en los pasajes ya supera el 85 %, por lo que consideran inevitable establecer nuevas tarifas para mantener sus operaciones.
Además, reconocieron que algunas compañías de transporte interurbano ya habían aplicado aumentos anteriormente por las mismas razones.
Estos transportistas cuestionan que el Gobierno no haya reducido en mayor proporción los precios de los combustibles, pese a que el precio internacional del barril de petróleo ha registrado una disminución y se mantiene por debajo de los niveles previos al conflicto bélico en Oriente Medio.
Mientras tanto, el G-12 hizo un llamado a todos los choferes, operadores y afiliados de sus organizaciones a respetar la decisión adoptada y evitar aumentos unilaterales en las tarifas del transporte urbano, interurbano y turístico.
Lo que sí está claro es que, ante la incertidumbre sobre cuáles rutas aumentarán y cuáles mantendrán sus precios, al final serán los pasajeros quienes enfrentarán esta “patana”, que podría impactar directamente sus bolsillos.
PRESIONES INTERNACIONALES SOBRE LA ECONOMÍA
Sobre las secuelas del conflicto internacional, la UNU advirtió que la guerra en Oriente Medio, iniciada el 28 de febrero tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, no representa un sobresalto pasajero.
El organismo definió el escenario como un “choque de evolución lenta y potencialmente duradera” que está transformando los mercados laborales, las cadenas de suministro y economías completas a una velocidad que los gobiernos no alcanzan a gestionar.
La UNCTAD, por su parte, rebajó sus previsiones de crecimiento del comercio mundial, que se situarían entre el 1,5 % y el 2,5 % en 2026, frente al 4,7 % registrado en 2025.
El frenazo es aún más pronunciado si se aísla el efecto distorsionador del auge del comercio vinculado a la inteligencia artificial, que ha enmascarado la debilidad en sectores tradicionales y relacionados con materias primas.
La inflación también repunta con fuerza. Los países en desarrollo verían cómo los precios aumentarían del 4,2 % en 2025 al 5,2 % en 2026.
En las economías desarrolladas, la inflación pasaría del 2,6 % al 2,9 %, colocándose por encima de los objetivos establecidos por los bancos centrales.




