
El Sistema Nacional de Alerta Temprana Multiamenaza (SAT-M) de la República Dominicana viene a ser reforzado con las capacidades y herramientas del Cuerpo Especializado de Mitigación a Emergencias y Desastres (CEMED), inaugurado este jueves 2 de julio.
Ahora, el siguiente paso debería ser la integración de un sistema nacional de señalización con boyas y bocinas de alerta temprana, que permita seguir orientando a la población incluso en medio de un apagón o de una avería masiva de las telecomunicaciones en el país.
La propuesta, que debería ser impulsada por el Gobierno, a través del Centro de Operaciones de Emergencias (COE), podría tomar como referencia sistemas internacionales utilizados para la detección y respuesta ante tsunamis, terremotos y otros desastres, desarrollados por la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA, por sus siglas en inglés).
Una herramienta imprescindible sería la instalación de boyas y sensores submarinos con tecnología DART (Deep-ocean Assessment and Reporting of Tsunamis).
Esta tecnología utiliza sensores de presión instalados en el fondo marino, capaces de detectar tsunamis en mar abierto y proporcionar información esencial sobre la propagación de estas olas en aguas profundas.
El International Tsunami Information Center establece que las comunicaciones por satélite han permitido utilizar estos datos en tiempo real para detectar y medir las olas de tsunami en las profundidades oceánicas.
“La NOAA ha sido pionera en el desarrollo y la operación de estas boyas de detección de tsunamis, Sistema de Evaluación e Informe de Tsunamis en Aguas Profundas (DART®), durante los últimos 20 años. Las mediciones de estas boyas ayudan ahora a los centros de alerta a emitir o cancelar avisos y otras alertas con mayor precisión”, explica.
Este sistema fue desarrollado originalmente como parte del Programa Nacional de Mitigación de Peligros de Tsunami de Estados Unidos (NTHMP). El Proyecto DART de la NOAA surgió con el objetivo de mantener y fortalecer la capacidad de detección temprana y el reporte en tiempo real de tsunamis en mar abierto.
Para garantizar la detección temprana de tsunamis y obtener datos fundamentales para los pronósticos en tiempo real, la NOAA instaló estaciones DART en regiones con antecedentes de tsunamis destructivos.
Los especialistas determinarán en cuáles puntos irían estas boyas inteligentes y cuál sería la metodología de trabajo, tanto frente a las costas del Mar Caribe como a las del océano Atlántico.
SISTEMAS DE BOCINAS Y ALERTAS PÚBLICAS
El esquema de bocinas, torres inteligentes y alertas masivas está inspirado en los sistemas japoneses de alerta temprana, especialmente en el sistema J-Alert y en los protocolos desarrollados tras el terremoto y tsunami de 2011.
Los municipios costeros de la República Dominicana y el Distrito Nacional deberían ser dotados de estas bocinas y torres inteligentes en una primera etapa. Posteriormente, el sistema deberá extenderse al resto del territorio nacional.
El país enfrenta amenazas constantes por vaguadas, tormentas, ciclones, huracanes, lluvias intensas y eventos sísmicos. Además, de que muchas personas viven cerca de ríos, arroyos, cañadas o presas, lo que incrementa el riesgo para la población durante este tipo de emergencias.
SOBRE LAS ALERTAS POR NIVEL DE PELIGRO
En Japón, la Agencia Meteorológica puso en marcha el Sistema de Alerta de Emergencia el 30 de agosto de 2013. Estas alertas se emiten para advertir a la población sobre la alta probabilidad de catástrofes asociadas a fenómenos naturales de magnitud extraordinaria, utilizando colores o cambiando la intensidad del sonido.
La Agencia Meteorológica de Japón (JMA) emite diversas advertencias para alertar a la población sobre posibles catástrofes ocasionadas por fenómenos extraordinarios, como lluvias torrenciales, terremotos, tsunamis y marejadas ciclónicas.
Además de estas advertencias, avisos y otros comunicados, la JMA comenzó a emitir alertas de emergencia para advertir a la población cuando se prevé que un fenómeno alcance una magnitud que supere ampliamente los criterios habituales de alerta.
Las alertas de emergencia están destinadas a fenómenos extraordinarios, como el gran tsunami provocado por el Gran Terremoto del Este de Japón de 2011, en el que murieron o desaparecieron 18,000 personas; la marejada ciclónica de 1959 en la bahía de Ise, causada por el tifón Vera, en la que murieron o desaparecieron más de 5,000 personas; y las fuertes lluvias de 2011 provocadas por el tifón Talas, en las que murieron o desaparecieron alrededor de 100 personas.
La emisión de una alerta de emergencia para una zona indica un nivel de riesgo excepcional, de una magnitud que solo se registra una vez cada varias décadas. Ante esta situación, los residentes deben mantenerse atentos a su entorno, seguir la información oficial, atender los avisos y las órdenes de evacuación de las autoridades municipales y adoptar todas las medidas necesarias para proteger sus vidas.
Por esa razón, la ciudadanía dominicana debe ser educada de manera permanente sobre el funcionamiento de las boyas, las bocinas y las torres inteligentes de alertas masivas, así como sobre el significado de cada sonido para identificar el tipo de amenaza y saber cómo actuar.
Asimismo, deben instalarse distintas señalizaciones que indiquen a la población hacia qué lugares dirigirse en caso de un fenómeno de gran impacto que pudiera afectar las telecomunicaciones, tal como se explicó anteriormente.




