
La Confederación Unión Clasista de Trabajadores (UCT) manifestó su rechazo a las propuestas de sectores empresariales que, en el contexto de la reforma al Código de Trabajo, plantean vincular la cesantía laboral con problemáticas de la economía nacional como la informalidad, la inflación y el bajo crecimiento del empleo formal.
Durante una protesta frente al Congreso Nacional, representantes de la organización declararon que la cesantía no es el origen de dichos indicadores y exhortaron a los trabajadores a oponerse a lo que definieron como una campaña de desinformación sobre este derecho laboral.
La UCT sostuvo que la informalidad responde a un modelo económico que, a su juicio, concentra la riqueza, limita la industrialización, ofrece escaso apoyo a las pequeñas y medianas empresas y mantiene niveles salariales reducidos, sin políticas públicas enfocadas en la generación de empleos estables.
Sobre la inflación, la entidad sindical descartó que la cesantía influya en el incremento de precios.
Atribuyó el costo de vida a factores como los costos de importación, la especulación, el precio de los combustibles y la dependencia energética.
Juan Núñez, secretario general del gremio, afirmó que no existe evidencia técnica que relacione el derecho a la cesantía con los niveles inflacionarios.
En cuanto a la creación de empleos, la organización rechazó que la cesantía constituya un obstáculo.
Señaló que las barreras para el empleo formal son la falta de inversión productiva, la ausencia de una estrategia de desarrollo industrial y el predominio de sectores de baja productividad.
Agregó que los sectores que proponen modificar la cesantía no han garantizado que dicha medida resulte en mayor formalización o mejores salarios.
La UCT calificó la postura empresarial como una estrategia para reducir costos laborales en perjuicio de los derechos de la clase trabajadora.
Definió la cesantía como una compensación por la pérdida del empleo y un mecanismo de protección social, indicando que su debilitamiento incrementaría la inseguridad económica de las familias.
Finalmente, la confederación exigió al Congreso Nacional mantener los derechos laborales actuales y solicitó a los distintos sectores sociales y populares mantenerse movilizados en defensa de la cesantía.




