
“A veces uno está en una actividad social y es pensando en un caso… con el pariente enfermo y pensando en el expediente que está esperando”. Así describe el juez Manuel Medina, de la Quinta Sala de la Cámara Civil de Santo Domingo, la realidad que asegura viven cientos de jueces y servidores judiciales en el país, tras el paro nacional convocado bajo el lema “Por la dignidad de la justicia”, que de forma simultanea ha paralizado los tribunales el día de hoy.
Lejos de enfocarse únicamente en salarios, Medina sostuvo que el movimiento busca llamar la atención sobre las condiciones humanas y estructurales en las que se administra justicia en República Dominicana. Según explicó, más de 450 jueces de un total aproximado de 730 en la Judicatura Nacional respaldan la jornada, junto a más de 2,000 servidores administrativos, lo que definió como “un grito nacional por la dignidad de la justicia”.
El magistrado afirmó que muchos jueces deben asumir funciones en dos, tres y hasta ocho tribunales distintos, incluso cambiando constantemente de materia entre civil, penal, laboral o tierras, situación que calificó como “inhumana”. A su juicio, esto no solo afecta a los jueces, sino también al usuario del sistema judicial.
“Un juez cansado, un juez agotado, un juez con tantas cosas más allá de lo que dice la ley, no puede, aunque quiera, brindar un servicio efectivo y óptimo”, expresó.
Medina relató que las jornadas comienzan desde temprano y se extienden mucho más allá del horario regular. Explicó que en su caso se levanta a las 5:50 de la mañana para llegar antes de las 8:40 al tribunal, aunque muchas veces el trabajo continúa en su hogar, estudiando expedientes y redactando sentencias.
“Es una labor casi sacerdotal, donde uno se compromete en cuerpo, alma y espíritu”, manifestó.
Agregó que el peso emocional de los casos termina acompañándolos incluso fuera de los tribunales. “A veces uno está en una actividad social y es pensando en un caso; uno está en una actividad familiar, de salud, y también pensando en el expediente, en el plazo que ya venció… es una labor titánica”, sostuvo.
El juez aseguró además que la realidad de muchos tribunales del país dista de las condiciones de la Ciudad Judicial de Santo Domingo. Denunció que existen palacios de justicia donde los jueces no tienen baños disponibles, trabajan bajo altas temperaturas por falta de abanicos o aire acondicionado y hasta ejercen funciones en salas deterioradas.
“Hay lugares donde el estrado tiene hoyos y, si el juez mueve la silla, puede caerse”, afirmó, tras aclarar que no se trata de exigir lujos ni privilegios, sino condiciones mínimas y dignas para ejercer sus funciones.
Medina precisó que, en lo personal, cuenta con condiciones adecuadas en su lugar de trabajo, por lo que insistió en que el reclamo no responde a intereses individuales, sino a la realidad que enfrentan otros jueces y servidores judiciales del país.
Las declaraciones se producen luego de la lectura simultánea del “Manifiesto por la dignidad de la justicia” frente a distintos palacios de justicia del territorio nacional, documento en el que los jueces denuncian desigualdad salarial, exceso de carga laboral, falta de personal, deterioro de infraestructuras y abandono institucional.
El manifiesto también cuestiona gastos considerados “superfluos” dentro del Poder Judicial, mencionando la instalación de un árbol de Navidad valorado en casi 11 millones de pesos, mientras, según denuncian, empleados administrativos de altas esferas perciben salarios superiores a los de muchos jueces y juezas.
En cuanto a la falta de personal, el juez Johan Rodríguez aseguró que desde el año 2020 solo han egresado ocho jueces de paz de la Escuela Nacional de la Judicatura. Indicó además que existen tribunales con vacantes sin llenar desde hace años.
“Yo estoy desde el año 2018 y desde esa fecha la atención permanente de este distrito judicial no tiene un titular”, sostuvo.
Rodríguez afirmó que actualmente hay al menos 101 juzgados de paz sin jueces titulares a nivel nacional y estimó que el sistema necesita, como mínimo, unos 100 jueces adicionales para responder a las vacantes existentes.
De su lado, Wendy Polanco, jueza presidenta del Tribunal Unipersonal del Distrito Judicial de Santo Domingo Oeste, consideró insuficientas las propuestas presentadas por el Consejo del Poder Judicial el pasado 19 de mayo, asegurando que carecen de fechas claras, parámetros específicos y soluciones concretas.
La lectura del manifiesto en el Palacio de Justicia de Ciudad Nueva, en el Distrito Nacional, estuvo a cargo de la magistrada Zuinda Brito, titular del Undécimo Juzgado de la Instrucción.


