
Un día como hoy, 11 de noviembre de 1918, se firmó el acuerdo que puso fin a los combates de la Primera Guerra Mundial, un hecho histórico que dio origen al llamado Día del Armisticio y, posteriormente, al actual Día de los Veteranos en Estados Unidos.
La firma del armisticio entre los Aliados y Alemania ocurrió en la madrugada del 11 de noviembre en un vagón de tren en el bosque de Compiègne, en Francia. El documento fue rubricado a las 5:45 de la mañana por el mariscal francés Ferdinand Foch, comandante supremo de los Aliados, y entró en vigor a las 11:00 a.m., momento en que se ordenó el cese de los combates en todos los frentes.
Ese horario —la hora once, del día once, del mes once— se convirtió en símbolo de paz y memoria.
Aunque el armisticio no fue la rendición formal de Alemania, sí marcó el final de los enfrentamientos. La guerra concluyó oficialmente meses después, el 28 de junio de 1919, con la firma del Tratado de Versalles.
De Día del Armisticio a Día de los Veteranos
En 1919, el presidente estadounidense Woodrow Wilson instauró por primera vez el Día del Armisticio para honrar a quienes lucharon en la Gran Guerra.
En 1921, un soldado estadounidense desconocido fue sepultado en el Cementerio Nacional de Arlington, ceremonia que se replicó ese mismo año en Inglaterra y Francia como símbolo de recuerdo colectivo.
Más adelante, tras la Segunda Guerra Mundial, surgió la idea de ampliar la conmemoración para honrar a todos los veteranos, no solo a los caídos. En 1954, el Congreso de Estados Unidos aprobó el cambio de nombre a Día de los Veteranos, y el presidente Dwight D. Eisenhower formalizó la fecha.
Aunque por un breve periodo en la década de 1970 el feriado se movió de fecha, en 1978 volvió a celebrarse de manera definitiva cada 11 de noviembre.
Cómo se conmemora hoy
La ceremonia central tiene lugar en Arlington, donde se honra la Tumba del Soldado Desconocido.
A las 11:00 a.m., una guardia de honor integrada por miembros de todas las ramas militares realiza la solemne Presentación de Armas, seguida de una ofrenda floral presidencial y el toque de silencio.
En el resto del país, se celebran actos públicos, desfiles y espacios de reconocimiento para quienes han servido en las fuerzas armadas.
Un día para recordar el fin de la Gran Guerra
El Armisticio significó el fin de una contienda que dejó millones de muertos, redefinió fronteras y cambió la política mundial.
Tal como señalan historiadores, la postguerra estuvo marcada por transformaciones sociales, económicas y culturales, cuyos efectos aún influyen en el orden internacional contemporáneo.
Este 11 de noviembre, la fecha invita a reflexionar sobre el valor de la paz y a honrar a quienes han servido, reconociendo el peso histórico de aquella jornada en que las armas finalmente callaron en Europa.
Se recuerda que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, propuso cambiar el nombre del Día de los Veteranos, celebrado cada 11 de noviembre, por el de “Día de la Victoria de la Primera Guerra Mundial”. Según dijo en redes sociales, su objetivo es “reanudar la celebración de nuestras victorias”.
Trump también sugirió establecer el 8 de mayo como el “Día de la Victoria de la Segunda Guerra Mundial”, aunque esa fecha no es un feriado federal. “Ganamos ambas guerras; nadie se nos acercaba en fuerza, valentía o brillantez militar, pero nunca celebramos nada. ¡Eso es porque ya no tenemos líderes que sepan cómo hacerlo!”, escribió en su plataforma Truth Social.




