
Santo Domingo.- Las canciones románticas han abordado todos los tópicos, y uno que al que varios autores han acudido es el amor que no se cansa de esperar.
En ese sentido, la espera de ese ser querido que, por una razón u otra ha tenido que marcharse, y el que queda enamorado, sigue pendiente de ese regreso, que en muchas composiciones, o no se realizará nunca o cuando llega ya es demasiado tarde.
Es el caso de canciones como “Penélope”, de Joan Manuel Serrat, “Naturaleza muerta”, de Mecano, “El muelle de San Blás”, de Maná, “Que me la devuelva”, de Raulín Rodríguez, “Se fue”, interpretada por Fernando Villalona, “Le llamaban loca”, de José Luis Perales, y “Al final del arcoíris”, de Ricardo Montaner, son muestras de esa fe que se tiene en que regresará el amor, o se vuelve una súplica para que le retornen a su amada o amado, consciente de que no volverá.

Joan Manuel Serrat
Teniendo como inspiración la historia de Penélope, la esposa de Ulises, quien en el poema épico “La Ilíada”, espera la llegada de su amado, Joan Manuel Serrat creó una de las canciones más representativas de su extenso repertorio.
“Dicen en el pueblo que un caminante paró su reloj una tarde de primavera: Adiós amor mío no me llores, volveré antes que de los sauces caigan las hojas, piensa en mí volveré por ti”, dice una parte de esta canción que pertenece al álbum “La Paloma”, de 1969.

José Luis Perales
Otro cantautor que habló de un amor que se ha ido o muerto, y la persona ha quedado enganchada a ese sentimiento es José Luis Perales, con “Le llamaban loca”, en la que una mujer se enloquece luego de perder a su amado.
“En el hospital, en un banco al sol se la puede ver sonreír, consultando su viejo reloj, pensando que ha de venir aquel que se marchó y se llevó con él su corazón”, escribió Perales en este tema que forma parte del disco “A mis amigos”, de 1990.
En muchos de los casos, los autores se han inspirado en historias en las que uno de los amantes se ha ido al mar, y la pareja lo espera frente al océano, detalles que aportan mucha más fuerza emocional a la canción.

Mecano
Es lo que hizo la banda española Mecano con “Naturaleza muerta”, una de sus más bellas canciones, y en la que la que José María Cano apela a una historia fantástica en la que el mar se ha enamorado de un pescador llamado Miguel y lo secuestra, dejando a su esposa, Ana, esperándolo.
“No esperes más niña de piedra, Miguel no va a volver, el mar le tiene preso por no querer cederle a una mujer. Y llorar, y llorar, y llorar por él, y esperar, y esperar, y esperar de pie, en la orilla a que vuelva Miguel”, se escucha en este tema del disco “Aidalai”, de 1991.

Ricardo Montaner
En “Al final del arcoíris”, de Ricardo Montaner, (compuesta por él junto su compatriota, Ilan Chester), se voltea la historia, y en lugar de mostrar la tristeza de la persona que ha perdido, propone la fidelidad en el amor del que ha muerto, y que asegura que la esperará en el más allá, y le dice “no tienes que seguir estando triste, sólo me puse alas y me fui volando a las estrellas”.
“Te esperaré, en la última página del libro a media tarde, de cariño. Te esperaré en la altura sublime del silencio, para hacer el amor, en una nube, en una nube, en una nube al final del arco iris”, canta Montaner en este tema de su álbum “Los hijos del sol”, de 1992.

Fernando Villalona
Fernando Villalona grabó “Se fue” ( (autoría de Franklin García), una canción narra una historia en un ambiente campesino, y que habla de un amor que se ha ido, pero el que se quedó mantiene la esperanza de que volverá, aunque sabe que no será así.
“Se fue, no sé cuándo volverá, se fue, aún queriéndola de verdad, si vuelve, mi casa siempre estará esperando a quien nunca ha de llegar”, interpreta El Mayimbe en este merengue de su disco “Un hombre feliz”, de 1996.

Maná
La banda mexicana Maná hizo lo propio con “En el muelle de San Blas”, en la que otra mujer no soportó la separación y se quedó en el muelle esperando a que regrese luego de que él se marchó.
“Ella despidió a su amor, él partió en un barco en el muelle de San Blas. Él juró que volvería y empapada en llanto, ella juró que esperaría. Miles de lunas pasaron y siempre ella estaba en el muelle, esperando”, explica la letra de esta canción, de la producción “Sueños líquidos”, de 1997.

Raulín Rodríguez
El mar vuelve a ser culpable de la separación en “Que me la devuelva”, una de las bachatas más populares de Raulín Rodríguez, y en la que narra que su novia estaba en la playa con su familia y murió ahogada. En este tema, contrario a algunos de los antes mencionados, la historia se narra directa, sin eufemismos, pero igual él amante pide al mar que se la devuelva y dice que va a esperarla en la orilla.
“En esta playa esperaré hasta que ella vuelva, resistiré la lluvia, el sol, rayos y tormentas. No pierdo la esperanza que el mar me la devuelva, porque la quiero tanto, Dios, que me la devuelva”, dice la bachata de Raulín, incluida en su disco “Sin fortuna”, de 1999.




