El juez Juan Merchan amplió este lunes la ley mordaza aplicada sobre el expresidente de EE.UU. Donald Trump (2017-2021) en el juicio penal que comienza el 15 de abril en Nueva York para prohibirle que haga comentarios tanto sobre la familia del magistrado como sobre la del fiscal Alvin Bragg.
La orden enmienda otra dictada la semana pasada que le vetaba hacer comentarios sobre potenciales testigos, abogados, funcionarios del juzgado y hasta familiares de los fiscales o los abogados, pero que no incluía ni a Merchan ni a Bragg ni a sus allegados, precisó el diario The New York Times.
El caso gira en torno a los pagos irregulares a la actriz porno Stormy Daniels durante la campaña presidencial de 2016 para comprar su silencio sobre un romance entre ambos.
Para Merchan, su «patrón de atacar a los familiares de los juristas y abogados asignados a sus casos no tiene ningún propósito legítimo».
«Simplemente inyecta miedo en aquellos asignados o llamados a participar en los procedimientos, de que no solo ellos, sino también sus familiares, son ‘presa fácil'», señaló en su escrito.
El pasado jueves, en su red Truth Social, Trump había cargado contra la hija de Merchan, había dicho de ella que esta había admitido haber hablado con el padre del caso y había apuntado por ello que el juez debía ser apartado del mismo.
En declaraciones recogidas por The New York Times, el portavoz de la campaña de Trump, Steven Cheung, calificó la orden de este lunes como inconstitucional, al considerar que priva a los estadounidenses de escuchar la voz «sin censuras del principal candidato» a la Casa Blanca.
Cuando se le impuso por primera vez la ley mordaza, el juez argumentó que Trump había incurrido en el pasado en «declaraciones extrajudiciales» que iban mucho más lejos que su propia defensa, para pasar a ser «amenazantes, difamatorias o denigrantes».



